marzo 11, 2020

Pandemia económica

Mientras el virus se sigue propagando por todos los rincones del mundo, a lo que se veía venir como una simple plaga pasajera que de tener escalas mayores solo afectaría la salud mundial, hoy se aprecia un panorama que invita a la reflexión, sobre todo aquellos que con sentimiento ecológico piensan que la reducción de la contaminación atmosférica debido al paro industrial obligatorio causado por el brote es un bien ambiental o quienes se apegan a lo "espiritual" y creen que es una forma de purgar el globo terráqueo; La realidad es que se vive una tragedia que no solo afecta la salud sino el orden social y la estabilidad económica.

Si vemos con más cercanía el ámbito económico podemos ver, no solo los precios del crudo a niveles de cuando la guerra del golfo, las bolsas de valores en pique, empresas que aplican cierres técnicos y despido de personal no esencial, los vuelos internacionales registran un déficit alto de ganancias y las aerolíneas tienen un gran desafío donde llevo a la quiebra a la británica Flybe, el turismo en una paradoja sanitaria mientras el sector servicio tiene alto riesgo de desabastecimiento; Es ahí cuando queda corto que un virus perjudique la salud mientras el panorama laboral y económico vive uno de los momentos más duros de este siglo, sin contar la inestabilidad política que generalizo el brote ante el pánico colectivo.

Gobiernos que toman medidas exageradas y perjudican la economía nacional bajo el lema de prevención no pueden admitir la incompetencia en el tema afectando a todos, causa de negligencia política donde el que paga los platos rotos es el ciudadano común, no hay que caer en pánico tampoco solo mantener un realismo agudo y admitir que se inicio un periodo negro, esporádico, que pondrá a prueba el termómetro político y económico del mundo.