Los pensamientos, creencias e incluso la percepción de algunos hechos concretos son frecuentemente censurados por distintas personas y organismos en algunos países se censura y reprime de manera abierta tendencias y pensamientos contrarios al poder o a los intereses de parte de la población, en otros lugares se aplica de manera más disimulada, omitiendo parte de la realidad o incluso modificándola y no es necesario que se dé entre diferentes personas, incluso uno mismo puede censurarse o del pensamiento causa de la presión social o la existencia de creencias y pensamientos contrarios.
Cuando hablamos de este tema es fácilmente asociado a la política, sin embargo hay que tener presente que la censura es para muchos gobiernos como un arma tristemente efectiva contra la población, al igual que la corrupción son males "comunes" en la practica de la política, lo curioso es cuando creemos que la censura esta enfocada meramente en ocultar acontecimientos que puedan resultar contundente para la colectividad, bajo ese punto es importante observar que la finalidad de esta herramienta política, es de literalmente, tapar los "fallos técnicos" de los gobiernos.
Podemos tener como ejemplo a China, que ademas de ser tendencia noticiaría por ser epicentro del Covid- 19, es conocida por su régimen comunista, liderado por el polémico Xi Jinping, actualmente tras la decreciente tasa de contagio en el país, el gobierno pretende coronarse como héroe antes este caos mundial, con mucho descaradamente olvidan a Li Wenliang, doctor que alerto sobre este brote y que el mismo gobierno silenció con la muerte, ejemplo de censura que ademas de ser trágicas son común en una comunidad internacional que pasa por alto estos casos. También se olvida que la censura es aplicado por grupos violentos, con resultas mas explícitos y violentos, Colombia es un país que desgraciadamente abundan las tragedias contra la libertad de expresión, las órdenes de atentar contra periodistas vienen de todos los frentes del conflicto: narcotraficantes, paramilitares, guerrilleros, políticos corruptos e incluso las mismas fuerzas publicas. La mayoría de los periodistas asesinados adelantaban o habían expuesto investigaciones en las cuales evidenciaban corrupción y cuestionaban los procederes de los poderes políticos de turno, gran parte de los comunicadores flagelados ejercían su labor en medios pequeños o regionales y tenían más libertad de indagar sobre la oficialidad de la información.
El asesinato es la forma extrema de la censura.