A principios de Julio del año 2018, las autoridades desarticularon la red de proxenetismo más grande descubierta hasta ahora en el país, la lideraba una mujer de 44 años de edad llamada Liliana Campos alias La Madame, quien según las pesquisas ofrecía servicios sexuales de cerca de 200 mujeres, principalmente a extranjeros que llegaban directamente a Cartagena, también expandió su red hacia el exterior enviando a islas del Caribe a muchas mujeres, en lo que está definido como trata blanca.
Cuando hablamos de explotación sexual, el diccionario define el término como: “sacar provecho de algo, extraer de las minas la riqueza que contienen, sacar utilidad de un negocio o industria en provecho propio, utilizar en provecho propio, por lo general de un modo abusivo, las cualidades o sentimientos de una persona, de un suceso o de una circunstancia cualquiera”. La explotación sexual, además va más allá de la prostitución, la prostitución es definida como la "actividad a la que se dedica la persona que mantiene relaciones sexuales con otras, a cambio de dinero" es decir que la persona que participa lo hace en el libre ejercicio de su voluntad y recibe directamente algún beneficio previamente pactado, pero en la explotación sexual las personas involucradas no deciden libremente iniciarse y mantenerse en la práctica de la actividad sexual, sino son introducidos y mantenidos mediante el engaño y la violencia.
El llamado turismo sexual consiste en ofrecer a sujetos de nacionalidad extranjera la posibilidad de obtener actividad sexual con locales, la mayoría de las veces enfocada en la población mas vulnerable, los niños, los países con alta tendencia de este tipo de "turismo" son Brasil, Colombia y Tailandia; El caso colombiano con leyes que según defienden a las mujeres pero que en la practica quedan corta ante la realidad, donde el relato de una tragedia femenina es fruto de la doble moral social hacia el tema, dejando un limbo legal a las autoridades que pone en duda el como actuar ante estas situaciones.
Bogotá es sinónimo de belleza, historia y modernidad, sin embargo el Barrio Santa fe, lugar poco conocido en el exterior, pero que los colombianos lo tienen presente, es popular debido a que el gobierno lo nombró “zona de tolerancia”, ahí se imparte la prostitución de manera legal. Un ejemplo de 13 hectáreas de desinterés hacia los principios femeninos, donde el ejercicio de una labor que en la mayoría de las veces es por obligación, lo inmoral proviene muchas veces de la ignorancia aunque la malicia humana muchas veces logra ganar y sus victimas no logran salir de ese agujero o al menos, el derecho a la justicia.