Desde hace dos décadas se a venido viendo un deterioro respecto al ámbito político y económico, obviando claro el social, en una ciudad que a terminado siendo la analogía de la capital, algo que no enorgullecería a ningún ciudadano colombiano ajeno de Bogotá, otro punto que podemos acotar es que el aumento de la violencia es otro factor que hace verídico el deterioro cada vez mas veloz que vive el Valle de Aburrá. Dejando un poco el tema económico y fiscal esta el político, desde la llegada de un alcalde de ala izquierda pero bajo una fachada de "independiente", con las actuaciones de Quintero está en peligro EPM y de paso la misma ciudad, también le ha mentido a la ciudad con el discurso de la lucha de clases, incluso profesa la misma ideología putrefacta de Petro.
Son muchos los puntos actuales que afectan la ciudad y obviamente los que a largo plazo quedan por ver, en este sentido es bueno recordar que el suponer que un alcalde independiente pudiera resolver los conflictos que tenia la ciudad, tienen ya a 10 meses de gestión un resultado que mas que obvio parece no decepcionar a quienes votaron y aún simpatizan con este mandatario que su única prioridad es promover su campaña política. La lucha de clases que estimula el actual alcalde sumado a una pandemia, da como resultado una incertidumbre que todos sientes al saber que por suponer que políticas diferentes a las tradicionales serian positivos para progresar ya 26 años de progreso continuo.