Lo primero que quiero expresar en estas líneas es que ningún colombiano puede y debe salir corriendo de nuestro hermoso país, porque esa no ha sido, no es y no será jamás nuestra naturaleza, nunca ha sido nuestro talante el huir de la adversidad. Hoy, más que nunca, Colombia nos necesita ¡UNIDOS!, para cuidarla, para mantenerla fuerte y seguir creciendo con ella. Nuestra patria, por dos siglos, nos ha visto nacer, crecer y desarrollarnos como hombres y mujeres de bien, y gracias a su amparo hemos constituido familia, la hemos forjado como nación y por amor a ella hemos soportado muchas amenazas humanas y naturales, pero que unidos las enfrentamos y hemos logrado salir avante.
Quienes hoy nos gobiernan saben que muchos ojos, muchas personas de pensamiento crítico, están encima de ellos; así como los suyos estuvieron sobre los que nos gobernaron en su momento. Colombia es una gran nación, es un país muy hermoso y por ello NO vamos a dejar que nadie ni nada destruya lo construido y la divida; por el contrario, debemos siempre tratar de sumar y multiplicar para seguir edificando la patria. Nuestro país está lleno de complejidades que no lo hacen fácil de gobernar y eso debemos entenderlo, pero también deben entender, así como lo hacemos los que aprendimos a conocerlo y a vivirlo a lo largo y ancho de su geografía, los que comprendemos sus problemas, su idiosincrasia, sus bondades y oportunidades, especialmente y particularmente para los soldados y policías que lo defienden, que no existe la tal Colombia profunda ni la Colombia olvidada, que algunos nos han querido vender; Porque donde está un soldado y un policía siempre está ondeando nuestra bandera, está la patria misma, porque ellos son el mástil que la sostiene y nos recuerda con honor que somos colombianos.
Los colombianos somos gente buena y eso me da la tranquilidad para expresar que he podido conocer a lo largo de mis años, gente trabajadora, preparada, inteligente, comprometida, brillante, dedicada, con deseos de acertar y convencida que nuestro país ¡COLOMBIA es ÚNICO!, y por él debemos darlo todo. Hoy nos debemos unir en un solo sentimiento, lucir una sola camiseta, la de Colombia, y estas líneas van dirigidas a todos quienes se sienten orgullosos de lo que hemos hecho por nuestra linda tierra; a todos los dirigentes, a los políticos, a los empresarios (sí, empresarios a quienes he bautizado como las turbinas de Colombia), a los periodistas, a todos los líderes y a toda la población colombiana sin distingo alguno. Nos merecemos un país pujante, próspero, educado; siempre respetuoso de la constitución y de la ley, enmarcado en el respeto a los derechos humanos y al DIH. Aquí no pueden llegar a imponer voluntades individuales o grupales sin el consenso del pueblo, pues somos una nación republicana y los colombianos esperamos ser gobernados como lo que somos, ciudadanos libres. Lo único que nos queda a los que amamos a nuestra patria es escribir, hablar y pronunciarnos, y de esta manera hacernos sentir ante quienes tienen la responsabilidad histórica de hacer de Colombia lo que somos, una nación grande, soberana, respetada y libre.
"Dicen que el ser de la patria se funda en un valor o en una acumulación de valores, con los que se enlaza a los hijos de un territorio en el suelo que habitan".