agosto 16, 2021

Democracia perfecta

Está escrito en la forma de una serie de diálogos, entre ellos una conversación entre Sócrates, su maestro, y algunos amigos sobre la naturaleza de los regímenes y las razones por las cuales uno es superior a otro. En ella queda en evidencia que su opinión sobre la democracia -en griego "el gobierno del pueblo"- como proceso para decidir qué hacer, era poco favorable. Para nosotros, tan acostumbrados a escuchar alabanzas a la democracia, suena rara la idea de que en ese recuento de gobiernos que se hunden de formas superiores a inferiores, ocupe el tercer lugar, después de la aristocracia y la oligarquía.

No sólo eso: en la "República", el Sócrates imaginado por Platón señala que esa democracia, una "forma agradable de anarquía", a su turno, como cualquier otro régimen, se derrumba por sus propias contradicciones. Al igual que de la aristocracia nacería la oligarquía y de ésta, la democracia, ese "gobierno del pueblo" a su vez daría luz a la tiranía. Incluso votar por un líder le parecía arriesgado pues los electores eran fácilmente influenciados por características irrelevantes, como la apariencia de los candidatos; no se daban cuenta de que se requieren calificaciones para gobernar, así como para navegar.

"La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos".